
A un año del bicentenario del inicio de la Independencia y del centenario de la Revolución, el país vive momentos muy peligrosos, pues las condiciones de la convivencia nacional establecidas en la Constitución durante la primera mitad del siglo XX están acotadas, y la élite que ha gobernado los últimos veinticinco años las ha venido sustituyendo, por la vía de los hechos, su visión de País y sus particulares intereses, imponiendo su concepción de Estado mínimo, elaborando y impulsando leyes y políticas que violan gravemente la Carta Magna, sin diálogo entre los sectores sociales y sin acuerdos que garanticen una gobernabilidad democrática...
No hay comentarios:
Publicar un comentario