26 abr 2010

Además de facciosos, chaqueteros

Carlos Marín

26-04-10

Con su echada para atrás de alianzas electoreras que presiente encarriladas hacia el fracaso y su aferramiento sólo a la de Oaxaca, el Partido del Trabajo refrenda su vocación mercachifle, cuya protocolaria Declaración de Principios no explicita el esencial: chupar lo más que pueda del erario.

Flanqueado por funcionarios públicos y legisladores petistas, el fundador del membrete, Alberto Anaya, intentó justificar la reculada en el “análisis” y la “reflexión” que algunos habrán supuesto habrían precedido, precisamente, lo contrario: la firma de alianzas entre los espurios (del PAN) y los legítimos (del PRD, Convergencia y PT).

El pastor de los diputados federales petistas, Pedro Vázquez González, no tuvo empacho en balconear y endosar la responsabilidad de la decisión a quien la agencia de colocaciones en cargos públicos reconoce como auténtico y único “presidente de la República”, Andrés Manuel López Obrador.

Otra coartada que esgrimen es el apoyo expresado por el ex presidente Vicente Fox a Xóchitl Gálvez en Hidalgo, equiparándolo a un beso del diablo. ¿Ignoran acaso que, honrándola para que trabajara a favor de los indígenas, el foxiato le dio a ella la oportunidad de hacer carrera política?

El argumento contra las demás y el mantenimiento de la alianza en Oaxaca componen una contradicción obscena:

“Queremos aclarar que el caso es especial. Primero, porque ahí se trata de enfrentar a uno de los cacicazgos políticos más autoritarios y nocivos para el país: Ulises Ruiz ha sido señalado, incluso por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como golpeador del movimiento social oaxaqueño y como responsable de la represión a decenas de activistas y dirigentes sociales en esa entidad, durante su mandato. Por eso consideramos estratégica para la democratización del país la derrota electoral del cacicazgo enraizado en Oaxaca, y contribuir a la alternancia de gobierno en ese estado…”, dijo el diputado Vázquez.

En su misma lógica, ¿no existen otras entidades en que se padezca un “cacicazgo enraizado” del PRI?

Arguye:

“Dado que desde mucho tiempo atrás habíamos comprometido nuestro apoyo a Gabino Cué, continuaremos participando en la coalición opositora que lo postula. Sobre todo porque, de no ser así, Ulises Ruiz podría utilizar nuestro retiro de la alianza para atacar y obstaculizar la candidatura de Gabino Cué. No queremos servir de pretexto para allanarle el camino al cacicazgo que mal gobierna Oaxaca y pretende perpetuarse en el poder…”.

Si Anaya y sus contlapaches no mienten y AMLO consiguió que traicionaran su compromiso con las alianzas que ha venido negociando Manuel Camacho (coordinador del Diálogo para la Reconstrucción de México), ¿qué confianza le merecerán estos cuates a López Obrador, quien sabe muy bien que trabajaron para que Ulises Ruiz ganara la gubernatura cuando fue candidato de la coalición Nueva Fuerza Oaxaqueña que formaron el vetusto PRI, la franquicia Verde y el chaquetero Partido del Trabajo…?

Publicado en Milenio

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