30 oct. 2010

La legalización, idiotas

Joel Ortega Juárez
30-10-10

Para Marcelino Camacho, pionero de
la libertad sindical y política


A ninguno de los 500 diputados y 128 senadores, menos a sus pastores de los grupos parlamentarios correspondientes, se les ha ocurrido proponer la o las iniciativas correspondientes para legalizar la producción distribución y consumo de las drogas.

Única vía para frenar el baño de sangre que incrementó la guerra absurda de Calderón.

Todos hacen como que la virgen les habla, se desgarran las vestiduras y no desperdician cobrar sus dietas, sus comisiones, viáticos, gastos extraordinarios, ayudas y demás canonjías que suman cientos de millones de pesos anuales.

Legisladores que no legislan, más que aquellas leyes que les reditúan más lana, como la presentada por la familia de Simi o la ley televisa, que aprobaron por unanimidad, o el eterno cuoteo en el IFE.

Nada nuevo bajo el sol.

Actúan en función de sus intereses. No hay engaño en ello.

Tienen en sus manos legalizar las drogas y punto.

Fox aparece declarando su apoyo a la legalización. ¿Por qué no la promovió durante su sexenio?

Incluso los que han manifestado su apoyo, tardío, a la legalización de las drogas, lo hacen como si se tratase de una plegaria y ninguno ha propuesto y exigido que el Congreso de la Unión proceda a cumplir sus funciones legislativas mínimas.

Sólo lo han planteado grupos de activistas, ignorados por los media.

No es un tema nuevo.

En el mitin efectuado en el cine Cosmos en junio de 1985, dije, en el discurso más breve de una campaña política, Vamos a legalizar las drogas. Obviamente nunca fui diputado, no iba en las “listas” plurinominales, ni era la época del carro completo del PRD en el DF.

En el libro Narcotráfico, crisis social, derechos humanos y gobernabilidad, coordinado por Pedro Peñaloza, el Búho nos recuerda el origen de este trágico margayate: la Opium Poppy Control Act, 1942, mediante la cual los gringos, coordinados con el Estado mexicano, sembraron extensos campos de amapola y sus correspondientes cosechas de goma y opio en Sinaloa, para dotar a sus tropas.

Va a tener que meter la cara en la taza del excusado, toda la clase política, si gana el Sí en el referendo de California del próximo martes 2.

No le den vueltas, señores diputados y senadores, elaboren y aprueben la legalización de las drogas ya. Si en verdad quieren parar este terrible baño de sangre, cuya crueldad es cada vez más infernal.

Mientras el narco sea un negocio multimillonario, por su ilegalidad, nunca acabarán los cárteles, por más soldados y armas que pongan en su contra.

Publicado en Milenio

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