25 abr. 2011

Se roban las calles

Poco a poco, de manera silenciosa, los habitantes del Distrito Federal pierden sus calles; espacios vitales no sólo para la convivencia sino para el más elemental de los placeres, el de caminar. Sea porque la violencia y el crimen organizado se han apoderado de buena parte de las calles de la capital, sea porque el comercio callejero ha confinado a los viandantes a insalubres carriles que conducen a la obligada vendimia de la piratería criminal; sea por el creciente número de vialidades intransitables por abandono o por la saturación de automóviles, lo cierto es que todos los días los capitalinos pierden calles... Continúa...

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