Si Marx se vende bien
Luis Petersen Farah
26 octubre 08
Luis Petersen Farah
26 octubre 08
Hace algunos años me encontré un pequeño libro con título llamativo: ¿Por qué leer a Marx hoy?, publicado en 2002 por la Oxford University Press. Como la editorial daba fe de su seriedad y su autor confesaba haberlo escrito en el metro de Londres, lo compré. ¿A quién que no sea un historiador del pensamiento se le ocurriría hincarle el diente a El Capital, al principio de un siglo dispuesto a saborear la victoria del libre mercado? Rescaté mi librito de los anaqueles esta semana. Lo hice porque, todos lo saben, hay momentos en que los libros intuyen lo que pasa a su alrededor y saltan solos para que uno los pesque al vuelo; por eso y porque en todos lados se habla de que la enfermedad económica actual ataca al estómago hambriento y al cerebro frío del sistema, pero particularmente a su mano invisible que parece haber quedado incapacitada para arreglarlo todo; también porque me encontré con un cable de la DPA que citaba al director de la editorial berlinesa Karl-Dietz: “Marx vuelve a ser un éxito de ventas en Alemania y si Marx se vende bien, es que la sociedad va mal”. Ahora hasta el gurú Greenspan ve problemas en el sistema de libre mercado. Admitió el error de “presuponer que las instituciones financieras se vigilarían entre ellas para preservar sus intereses y el de los accionistas”, y provocó un escalofrío globalizado cuando dijo: “aún no puedo entender cómo pasó”. Se abre para la economía un periodo de reflexión. Está acordada la cumbre financiera mundial para el 15 de noviembre. Los países fuertes de Europa tendrán una reunión para prepararse. Al convocar a esta última, Sarkozy proclamó “la muerte de la dictadura del mercado y de la impotencia de lo público” y advirtió el riesgo de una revuelta mundial si la cumbre de Washington no logra “refundar el capitalismo mundial”. Jonathan Wolf, autor de ¿Por qué leer a Marx hoy?, respondía así a su propia pregunta: “La caída del comunismo no significa que todo esté bien en el capitalismo liberal y democrático de Occidente. Y es Marx, después de todo, quien todavía hoy nos provee de las más agudas herramientas para criticar la sociedad existente”. “… su crítica de la sociedad del siglo XIX tiene una enorme relevancia aun en el siglo XXI. Podemos no tener confianza en sus soluciones, pero esto no supone que los problemas que identifica no sean hondos y reales”.
Publicado en Milenio
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