Un año después continúan los retos
22 Noviembre 2008
Joel Ortega Juárez
Hugo Chávez perdió el referendo en diciembre de 2007, en gran medida, ante el movimiento estudiantil.
Venezuela tiene una gran tradición de luchas estudiantiles. En la caída de la dictadura de Pérez Jiménez sus acciones y huelgas fueron determinantes.
La oposición a Rómulo Betancourt tuvo en la Universidad Central uno de sus principales bastiones y también uno de los semilleros de la poderosa guerrilla de las FALN.
No se conoce mucho fuera de Venezuela, pero los más importantes integrantes de las izquierdas de aquellos años se encuentran en el bando opositor a Chávez. Lo mismo Pompeyo Márquez y Teodoro Petkoff, ambos dirigentes del Partido Comunista Venezolano, así como de los principales impulsores de la guerrilla y a la postre fundadores del MAS; también se encuentra en posturas críticas al chavismo el legendario guerrillero Douglas Bravo, uno de los más incansables luchadores revolucionarios del continente (su crítica a Chávez la hace desde posiciones radicales y no se debe asociar a la del conjunto de la oposición chavista que abarca corrientes de derecha, centro e izquierda) otro adversario de Chávez es Américo Martín, fundador del MIR venezolano, muy cercano al castrismo en esa época. Figuran en la oposición líderes estudiantiles de los 60 como Fredy Muñoz e intelectuales socialistas como los historiadores Manuel Caballero y Antonio Sánchez, este último de origen chileno y esposo de la emblemática cantante Soledad Bravo. Es muy significativa la participación de Miguel Henrique Otero en este frente opositor, tanto por ser el director del periódico principal de Venezuela El Nacional como por ser hijo del escritor comunista Otero Silva, integrante de la generación de Neruda y Siqueiros.
Toda esta gama de personajes de las izquierdas, la intelectualidad y la cultura venezolanas complican la descalificación facilona de las fuerzas antichavistas.
Lo más importante, sin embargo, ha sido la resistencia civil y esa ha permitido conseguir derrotas tan importantes a las tentaciones tiránicas de Chávez, como la de hace un año.
El próximo 23 habrá elecciones de alcaldes y gobernadores en Venezuela, a pesar de que Chávez logró eliminar a varios candidatos de enormes simpatías como Leopoldo López, quien aspiraba a la alcaldía mayor de Caracas y tenía 65 por ciento de preferencias, Chávez puede salir derrotado en varias alcaldías y gubernaturas.
En Venezuela se puede frenar a la tendencia tiránica y afianzar la democracia.
Publicado en Milenio
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