
Junto con Enrique Peña Nieto, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, es otro de los políticos que no oculta su deseo de ser candidato a la Presidencia de la República y se encuentra en plena construcción de una imagen que le permita competir por el PRD en las campañas de 2011-2012.
TODOS LOS MEDIOS
Al igual que el gobernador del Estado de México, Ebrard aparece casi todos los días en noticiarios de tv —también, aparentemente, gracias a contratos con Televisa— y ha utilizado los programas de espectáculos para llegar a segmentos de la población que no suelen leer periódicos ni ver programas informativos o escuchar emisiones de contenido político. “Ningún programa es desdeñable” escribió en una carta enviada a MILENIO (28/11/08) el secretario de Prensa y Propaganda del PRD en el DF, Alfonso Brito, al responder una crítica sobre la presencia del jefe de
Gobierno en el programa Hoy, de Televisa, el 26 de noviembre pasado. Seguramente por recomendación de sus imagólogos, Ebrard aparece desde septiembre de este año retocado con una capa de maquillaje en los actos públicos donde hay presencia de la tv. No quiere dar el “charolazo”. Incluso ha modificado su peinado, atrás quedó la época del copete que caía desordenado sobre la frente. Tampoco desdeña la aparición en revistas del corazón o el uso de recursos efectistas, como su llegada en bicicleta al programa Shalalá el 15 de octubre.
Pero más allá de lo cosmético, el tema de fondo en la campaña de Ebrard está basado en las obras, especialmente viales, que el Gobierno del Distrito Federal realiza en diversos lugares de la ciudad. Si esas obras, que ahora provocan molestias a cientos de miles de capitalinos y en algunos casos maldiciones contra Ebrard, son terminadas en poco tiempo y de verdad resuelven problemas, el todavía precandidato perredista tendrá en ellas un instrumento valioso para construirse una imagen de funcionario eficiente, “que realiza obra pública”. De acuerdo con la encuesta del Gabinete de Comunicación Estratégica publicada por MILENIO (3/12/08) Ebrard tendría hoy apenas 13 por ciento de las preferencias electorales, muy abajo de Peña Nieto que, según la misma encuesta, tendría 48 por ciento. Ante esa desventaja, es previsible un incremento en la propaganda del jefe de Gobierno, quien ejercerá en 2009 un presupuesto de 190 millones de pesos en el rubro de Comunicación Social e Imagen.
NEOPERREDISMO
Un aspecto que distingue la presencia mediática de Ebrard con respecto a la de Peña Nieto es que mientras el gobernador mexiquense privilegia a la televisión como instrumento de su propaganda, el jefe de Gobierno capitalino utiliza también a la radio. Asimismo, la gama de temas que Ebrard ha manejado en sus apariciones mediáticas es más amplia que la de Peña, quien hasta ahora ha preferido la difusión de su imagen física sobre la expresión de ideas. Una síntesis con datos duros sobre la participación mediática de estos dos políticos puede verse en el trabajo de Melissa del Pozo, en MILENIO (16/12/08).
Finalmente, un punto interesante sobre la probable candidatura de Marcelo Ebrard por el PRD es la declaración que Carlos Navarrete, coordinador de la fracción perredista en el Senado, hizo a Georgina Morett (MILENIO, 16/12/08). Según Navarrete, “la última medición que hicimos trae una opinión adversa de 50 por ciento respecto a Andrés Manuel López Obrador; es decir, la mitad de los electores tiene una opinión negativa de él: es un dato y es un gran dato”.
Efectivamente, es un gran dato: a menos que la correlación de fuerzas cambie dentro del PRD en los próximos meses o que López Obrador modifique sus formas de hacer política y sus propuestas para convertirse en un político “bien portado”, acorde con la nueva imagen “limpia” que quiere adoptar y transmitir ese partido, la nominación del neoperredismo para una eventual candidatura presidencial sería para Marcelo Ebrard.
Publicado en Milenio
No hay comentarios:
Publicar un comentario