| Nuevo partido de izquierda |
| Ricardo Pascoe Pierce |
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| Ante la reiterada pregunta de si Andrés Manuel López Obrador va a romper con el PRD y formar un nuevo partido “de izquierda”, la respuesta es sencilla: sí, y muy pronto. Claro, la operación de esa decisión, junto con sus repercusiones, es un fenómeno mucho más complejo que una respuesta sencilla. Lo que terminó por obligarlo a tomar esa determinación fue el resultado de la elección interna del PRD para elegir a sus delegados al Congreso Nacional a efectuarse en este mes. Pero los elementos que hoy construyen esta ruptura vienen de muy lejos, señaladamente desde que prácticamente destruyó al PRD cuando, habiendo dejado la presidencia del partido, acusó de “fraude” a los contrincantes para sustituirlo y colocó al PRD en una encrucijada de ruptura. No le importó el partido; le importaba mucho más su futuro personal, tanto político como económico. Hoy, con mucho más en juego, alienta el mismo proceso de ruptura interna del partido que lo cubrió de gloria. Por ello, alentó y fomentó que Ricardo Monreal traicionara al PRD en las elecciones zacatecanas. Y ahora alienta y fomenta una doble lectura de la victoria de Nueva Izquierda dentro del PRD: alega que son de derecha y que responden a la lógica de los partidos paraestatales de los años 70 y 80. Los corifeos “izquierdistas” de López Obrador ladran y atacan como perros de caza en contra de los supuestos “vendidos” del PRD, mientras esperan tranquilamente su momento para construir un nuevo partido con el financiamiento público, no del IFE, sino del Gobierno del Distrito Federal. Por esto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público tiene toda la razón al querer amarrar as manos inquietas de Ebrard en lo referente a la renegociación de la deuda pública del DF: esos miles de millones de pesos que se van a ahorrar durante los próximos cinco años no deben servirles a las dos supuestas causas del DF: la de AMLO y la de Ebrard. El resultado de la elección interna del PRD resolvió otra incógnita. A saber, que AMLO ha perdido muchas argumentaciones y posiciones dentro del partido, al igual que fuera de él. Para él seguramente es importante saber esto, para poder trazar su estrategia hacia el Congreso Nacional. Va a buscar reventar el evento, o, por lo menos, con las resoluciones del mismo, justificar su rompimiento con ese partido. Se les tildará a los acuerdos del congreso como la demostración de un viraje a la derecha, y contagiado de sumisión al gobierno de Calderón y, sobre ese argumento, convocará a la formación de un nuevo partido “auténticamente” de izquierda e independiente. Lo tiene que hacer ahora, presionado por el calendario electoral, para poder prepararse para las elecciones intermedias de 2009. Lo que también resolvió la elección interna de delegados en el PRD es que su registro legal como partido político nacional con derecho a prerrogativas financieras y a la participación en las elecciones locales y federales ya no está a la libre disposición de AMLO, como tampoco lo están sus finanzas, como ha sido el caso hasta ahora. El problema político que tiene AMLO es con qué registro participar en las elecciones. Tiene que convencer al PT y/o a Convergencia de regalarle su registro. Mi suposición es que, después de ver lo que aconteció en Zacatecas, se participará con el PT, pues Convergencia ya tiene un dueño muy fogueado en batallas internas y externas. La decisión estratégica de AMLO de lanzar a Monreal con el PT en las elecciones locales de ese estado era justamente para empezar a probar la factibilidad de ese paso. No fue únicamente una maniobra en contra de la gobernadora, no. Lo de Zacatecas fue un ensayo general de lo que viene en un futuro muy próximo dentro del Frente Amplio Progresista: una ruptura total, impulsada por AMLO. Es por ello que resulta imposible de castigar a Monreal por la traición al PRD, habida cuenta de que la corriente amloísta está a un paso de hacer lo mismo, nada más que en masa. La gran ironía del caso es que el hecho de acusar a Nueva Izquierda de ser “paraestatal” cuando se va con un partido que emergió del “paraestatalismo”, como es el caso del PT, un partido creado por Raúl Salinas. El hecho no deja de causar cierta hilaridad. La hilaridad no lo es tanto por el PT, que difícilmente puede ser tomado con seriedad, sino el hecho de escuchar todos los argumentos tan “serios” de los corifeos sobre la derecha y el paraestatalismo, para luego ser tan incongruentes. But then again, la congruencia nunca ha sido una preocupación real ni para López Obrador ni para sus verdaderos ideólogos ni para sus corifeos. Publicado en El Universal |
Este Blog es un espacio para abordar, desde todos los ángulos y posiciones, todo lo relacionado con la Izquierda en México, con el propósito de que los interesados en el tema consulten la diversidad de opiniones, artículos y ensayos que se han venido escribiendo en distintos medios impresos y en el ciberespacio, en el pasado inmediato y en el presente. No tiene otro fin más que el de fomentar una cultura por la investigación, la crítica, el estudio y el debate sobre la IZQUIERDA EN MÉXICO.
20 jul 2008
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